Hay vida después del CEAMSE

7 08 2009

¿Hay vida después del CEAMSE?

Lejos de ser un pesimista, me preocupa que la Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) sea un Titanic en dirección hacia un iceberg…, y con todos los capitanes mirando para otro lado…

(por el Lic. Gustavo Fernández Protomastro * – miércoles 29 de julio de 2009)

No hay que ser un vidente ni un futurólogo para afirmar que el CEAMSE, al menos con las funciones con que hoy lo conocemos, tiene sus días contados. Sí señores, como todos los productos que han sido desechados en sitios como Villa Domínico (Avellaneda), González Catán (La Matanza) o el Relleno Norte (San Martín), el CEAMSE tiene fecha de vencimiento y está llegando al final de su ciclo de vida útil. Y con los presupuestos municipales “en llamas”, ya debemos debatir y evaluar todas las tecnologías de gestión de residuos, desde la optimización de procesos de reciclado hasta modernos rellenos sanitarios, biodigestores activados por biotecnología y plantas de generación eléctrica a partir de residuos.

Claro que (me dirán “qué iluso, Usted Fernández…”) el tema del ocaso del CEAMSE ni siquiera fue tema de debate de la reciente elección legislativa ni de los municipales, los que se ven afectados en forma directa… Y eso que, en algunos municipios, el gasto de gestión por residuos supera el 50 %, excluyendo los gastos en Recursos Humanos (sueldos de empleados públicos). ¿Pero dónde está el problema? Clinton diría “It’s the municipal economy, stupid…” O dicho de otra manera, pagamos sueldos, hacemos escuelas y hospitales, tendemos caminos, redes de agua y luz…. O pagamos el costo de recolectar, transportar y disponer (incluyendo un mínimo reciclado que no llega al 10 % del total) de 12.000.000 de kg de basura doméstica diaria sólo en Capital y GBA.

Al actual precio de entre U$ 6 y U$ 12 dólares por tonelada de desechos (una ganga a precios internacionales que van de U$ 60 a U$ 100/T en países como Japón, Alemania o Suecia), los municipios sufren sobremanera el costo de la disposición final en rellenos sanitarios, donde la mayor parte de la torta se la lleva el costo operativo de gestionar residuos que se la lleva la recolección. Si al actual costo, le ponemos una tasa superior de llevar la basura a un nuevo relleno a 100 km de Buenos Aires, más el costo de control de contaminación, diseño de rellenos con geomembranas y captación y tratamiento de gases y lixiviados (sólo para hacer bien las cosas); las baqueteadas arcas municipales van a estallar (hoy estoy peor que Nostradamus y Lilita juntos…).

Lejos de ser un pesimista, me preocupa que la Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) sea un Titanic en dirección hacia un iceberg…, y con todos los capitanes mirando para otro lado. Las mentes más brillantes del medio ambiente argentino se han empantanado en un debate estéril a favor o en contra de los Rellenos Sanitarios o contra la tecnología Valorización Térmica (Incineración para evitar eufemismos), las que han logrando evolucionar notablemente en las últimas décadas y que bien valen, al menos, un debate en profundidad para ver los pros y contras.

Los movimientos verdes sólo aceptan la reducción en origen y el reciclado, bajo la utopía Basura Cero. Coincido que para entre el 30 y el 40 % de los residuos sólidos urbanos, la solución es el reciclado y la recuperación de insumos de la basura, junto con minimización en la generación de desechos, y el uso como insumos de la materia orgánica, metales, vidrio, papel, electrónicos o telas… Como biólogo, trabajo para empresas o cooperativas de reciclado de residuos electrónicos, pilas, baterías, muebles, neumáticos y hasta descartes de la producción de pañales. Pero, a la par, hay que seguir discutiendo soluciones para la disposición final de lo no reciclable (que por factores sanitarios o económicos aún es entre el 60 y 70 % de la basura). Y en ello entran los rellenos sanitarios, plantas de biogás y plantas de valorización energética.

La ingeniería ambiental ha mejorado la eficiencia de los procesos de reciclado y recupero de materiales provenientes de la recolección domiciliaria. Cada vez se pueden separar y reciclar más plásticos, metales, envases, vidrios, etc. Y cada vez más industrias usan en sus procesos industriales, como insumos o materia prima de nuevos procesos a esos materiales reciclados: el diario de hoy, pasa a ser el cartón de mañana; la latita de aluminio al motor del Audi; la lata, una viga de hierro; o la manzana al abono para la maceta.

En el debate sobre la Gestión Municipal de RSU, ya tenemos que poner sobre la mesa cómo segregar la basura reciclable del resto de los desechos. Para ello se requerirá de un enorme esfuerzo tanto de recursos como de creatividad, a saber:

– Facilitarle al vecino herramientas para segregar la basura previa al reciclado, y ahí la Capital tiene una experiencia con su programa de 12.000 contenedores para separar residuos secos –reciclables- de los húmedos –a disposición sanitaria-. No se puede obligar a todo vecino a tener 3 tachos, pero sí poner 2 tachos por cuadra, uno para lo que es mayoría orgánico: restos de comida, pañales, podas; y otro para envases, plásticos, vidrio, cartón, diarios… los que irán a plantas de separación y posterior venta para reciclado.

– Generar normas municipales de recolección diferenciada en camiones recolectores específico… no sirve de nada separar,  si luego uso igual camión para amontonar todo;

– Hacer planes de segregación de botellas o envases y embalajes en calles o centros comerciales del municipio

– Minimizar los envíos al Relleno de podas, las que se pueden chipear y usar en espacios públicos municipales.

– Contar con plantas de separación municipales para segregar todas las fuentes de material reciclable antes de enviar al CEAMSE

Una vez puestos en marcha los programas de reciclado, valorización y minimización de residuos, cada Municipio deberá comenzar a hacer las cuentas, tanto políticas como económicas para ver si pueden hacer su propio relleno sanitario, su planta de biogás, su planta de valorización energética o aquella nueva tecnología que sea sustentable y controlable en cuanto a la contaminación. Y en ello, no se puede ser dogmático ni perder tiempo. Ese genial político que fue John F. Kennedy dijo alguna vez: “Hay riesgos y costos en un programa de acción. Pero son mucho menores que los riesgos y costos de largo alcance que tiene la comodidad de la inacción”.

Y hoy, la postura de los municipio del GBA frente a la basura es no mirar el problema, pagar las tasas o los servicios sin poner a trabajar las neuronas para entender hacia dónde va la cosa, y en ello también, existe un gran temor a hablar de residuos entre el corsé que hoy imponen el sindicalismo del transporte y la opinión dogmática de los ecologistas que abrazaron la “teología” de la basura cero; pero no plantean todas las alternativas y los costos, tanto sociales, como económicos y ecológicos, de la inacción en cuanto al 70 % de la basura que no es reciclable ni compostable, ya sea por costos, contaminación de la basura, mojado o porque el suelo en el GBA no tiene el valor del compost en España o Japón. Para compostar o reciclar, tenemos que llegar a un producto homogéneo, seguro y con demanda de mercado, porque nadie quiere poner suelo en su jardín contaminado, o tomar leche de un envase plástico contaminado…

Los Municipios tienen que tomar decisiones respecto del futuro de la basura que generan sus vecinos, entre otras cuestiones, como dar tratamiento a las aguas cloacales (hoy la mayor parte van al Río de la Plata vía cloacas); asfaltar; iluminar; construir escuelas y hospitales; pagarle a sus empleados; tener una agenda cultural; dar mayor seguridad; mejorar el espacio público… Pero si miramos las grandes ciudades, como Chicago, Nueva York, Atenas o Sicilia; todas han tenido que enfrentar con soluciones tecnológicas la gestión de los residuos, luego del colapso de sus sistemas sanitarios. Estamos a tiempo para abrir el debate sobre que hacer el día que ingrese el último camión a los rellenos de González Catán o Norte III.

Lic. Gustavo Fernández Protomastro
Biólogo (UBA)

artículo original


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2 responses

7 08 2009
Gerardo Díaz

interesante pregunta, cuanto más busco menos encuentro una única respuesta

agregué un link que podría ayudar a poner un contexto histórico

7 08 2009
Ana

Qué es el¿ CEAMSE?
Hablando de Basura la Ciudad de Córdoba se esta poniendo” las pilas” en la RECOLECCION DIFERENCIADA DE BASURA EN CORDOBA ES HORA DE APORTAR NUESTRO GRANITO DE ARENA
http://axidaonline.com.ar/2009/08/recoleccion-diferenciada-de-basura-en-cordoba-es-hora-de-aportar-nuestro-granito-de-arena/

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